miércoles, 27 de abril de 2011

La respuesta al Toro lloron

La sangre del Toro no da ni pa' morcilla

Este martes estuve viendo en la tele tele la entrevista más desfasada que os podeis imaginar.
Unos gritos y reclamos que ya huelen y saben a viejo.
Cinco años hacen que el cantante Héctor Acosta abandonó la orquesta de Los Toros Band, y todavía anda el señor Gerardo Díaz rumiando como un toro herido, lanzando todo tipo de ataques contra El Torito.
Yo que he estado en plazas de toros en Españas, os puedo decir que nada más patético que ver a un toro casi moribundo en la arena tratando de embestir al torero.
Es la imagen que me he llevado del señor Díaz, en su comparecencia de este martes en El Show del Mediodía, donde empleo tan valioso tiempo para descargar todas sus frustraciones.
Tal parece que no le bastaron los 15 años de explotación a que estuvo sometido El Torito en Los Toros Band, mientras él vivía a cuerpo de rey en un palacete en del residencial Alameda, con un Mercedes 500 en la marquesina y 5 perros exóticos, a los que había que ordenarle comida al extranjero, en razón de que los alimentos caninos que hay en el país les producían estrés y supuestamente se morían.
Una mera justificación para el despilfarro.
!Valla usted a ver cómo vivían esos perros!. Mejor que El Torito, os aseguro, siendo él la fuente de donde manaba el dinero que sostenía la empresa.
Tampoco le bastaron los 15 millones de pesos que se vio obligado a pagarle El Torito para que le dieran el "release`' del contrato que había firmado.
Y todavía este señor pretende más. No se cansa de atacar a Héctor, como si existiese con él una deuda eterna. Ostia!.
Hay quienes piesan que su rebobinado recurso de atacar al Torito no es más que un ardid para llamar la atención sobre lo que todavía queda de Los Toros Band. Que trata de llamar la atención a como dé lugar, según dicen algunos observadores en la plaza.
Lo que acontece, vale, es que no ha podido demostrar que es capaz de sustentar otro proyecto artístico y tener éxito, y de ahí su patética embestida de "toro bravo" herido en la arena.
Os debo decir que no me gustan las corridas de toros.
Que las detesto desde los tiempos en que estudiaba en España, tras haber acudido a una corrida en Madrid.
Como dice la salsa colombiana, hay sangre en la arena.
Sangre de un toro que se desangra, ante el hecho cierto de que sin El Torito, no hay Toros Band, por más intentos, amagos y el afán que han tenido hasta de quererle imitar, vale.
Hay sangre en la arena...
Lástima que ni siquiera la podamos usar para cocinar morcilla!
Correríamos el riesgo de indigestarnos peor que los niños con el desayuno escolar.

Sent from my iPhone

No hay comentarios.: