sábado, 4 de junio de 2011

para los que quieren que vuelva Trulillo,miren el precio de las dictaduras aqui

Fundadores del 14 de Junio

Dan a conocer algunas de las torturas durante la era del Jefe

"Comíamos en la misma lata en que defecábamos"

Dos de los fundadores del Movimiento Revolucionario 14 de Junio (1J4), combatientes del régimen establecido durante tres décadas por el tirano Rafael Leonidas Trujillo, visitaron el programa El Gobierno de la Tarde para recordar al país algunas de las tantas torturas de que fueron víctimas durante la dictadura.

Julio Escoto Santana y Francisco González llegaron a la Z101 lúcidos y serenos. Exhibían con orgullo la gorra de color verde y negro del 1J4. Medio siglo después de ser ajusticiado el tirano, dicen que no le piden nada a la Patria más que la permanencia de la memoria histórica.

Los comentaristas de la Z101 escucharon atentos las narraciones de los exponentes cuando empezaron a mencionar algunas de las torturas que sufrieron por los aliados del Jefe -o de sus parientes-.

Crónica con olor a sangre

Este es su relato: "Antes de que apresaran a cualquier persona, le enviaban un tercero para que lo vigilara y si por asomo veía algún indicio de oposición al régimen de Trujillo, lo denunciaba. Regularmente, numerosos guardias se presentaban donde estuviera el opositor y lo arrestaban con macanazos de entrada.

"Al llegar a cualquiera de las cárceles, para iniciar el día, te desnudaban y te aplicaban “El Ablandamiento”... golpes a diestra y siniestra con látigos que estaban hechos de varillas envueltas en tubos con gomas de vehículos.

"Pero esa era solo la entrada. Después de varias horas bajo el azote de los chuchos comandados por cuatro o cinco agentes, nos sentaban desnudos en la silla eléctrica, no sin antes percatarse que nuestros pies tocaran el piso para que la corriente nos diera duro.

"Ya en la noche llegaban los jefes militares para percatarse que ninguno de los golpes que recibieramos fuera en el rostro o el cuello, a razón de que al liberarnos sería muy visible el maltrato y (algún comité extranjero de) los Derechos Humanos podría tomar cartas en el asunto, que nunca tomaron.

"En la mañanita -cuentan los héroes del 1J4- nos sacaban desnudos a lavarles los vehículos a los oficiales y después buscaban varios perros para que nos mordieran en nuestros genitales, mientras nos sentaban juntos esposados por la espalda.

"Una vez uno de los jefes encendió un periódico y me lo pasó varias veces por las nalgas, pero su superior le dijo que dejara eso porque los cabellos del trasero huelen mal cuando se queman.

"Ya para el mediodía les servían la paupérrima comida en una lata sucia. Cabe decir que esa misma lata hacía el papel de inodoro y no la podíamos lavar, por lo que el alimento se confundía con las heces añejas".

50 años después

Hoy los antiguos combatientes antitrujillistas expresan júbilo por la democracia que, aunque resaltan tiene muchas deficiencias, les toca vivir en su país.

Ambos coinciden en que muchos jóvenes exigen un Trujillo para que combata la delincuencia de esta época, pero ellos aclaran que es mejor la democracia coja que la firme dictadura.

“La única forma de superar ese trauma de la tiranía fue pensar que hicimos una labor patriótica y nunca nos vamos a arrepentir de eso”, finalizaron los combatientes mientras se acomodaban sus gorras del 1J4, todavía coloridas y brillantes.

Por: Manauri Jorge
www.bonaisima.com PARA VER MAS!

No hay comentarios.: