jueves, 4 de agosto de 2011

Por qué Emily no vino?



Por qué Emily no vino?

Por Orlando Holguín

Emily nos sacó los piés, y era de esperarse, pues como andan las cosas por estos predios, cualquiera tiene miedo cruzar. No cabe duda que al dominicano se le mete una "vagamunderÌa" cuando viene un ciclón. En el fondo, se dice que se siente una especie de alegrÌa. Incluso, ese gran sociólogo de los caribeños y latinos  que es don Alvarez Guedes, extiende el asunto de la alegría que provoca el paso de los huracanes hasta nuestros hermanos boricuas. El que no ha oído su rutina sobre el paso de un ciclón, no sabe lo que es gozar.

EMELY
En ella destaca que inmediatamente se anuncia un ciclón, el boricua coge para el supermercado y se artilla de comida en grandes cantidades, y Guedes pregunta: "Coño, pero cuánto es que va durar el ciclón, un mes?". Ayer los supermercados nuestros estaban atestados de personas comprando alimentos, porque el dominicano primero piensa en la "chaucha" que en protegerse. Y hay quienes compran velas, sardinas y pilas para un mes. Ahora bien, lo que nadie puede negar es que uno de los productos que más se venden cuando viene un fenómeno atmosférico es el alcohol. Inmediatamente se anuncia el posible paso hasta de un brisita, algunos salen a comprar las más variadas bebidas alcohólicas y se combinan con otros familiares: "Primo, venga a pasarlo aquí, que yo compré romo y la mesa de dominá ya está "armá".  Claro está el sancocho, el asopao, y otras comidas dicen presentes.

Pero volviendo a Emily, ella se alejó, consideramos nosotros, por las razones que daremos a continuación.

Emily tenía miedo que le aplicaran un impuesto, fuera al consumo, selectivo o a petición del FMI.

Emily no vino, porque, al ser mujer, tenía miedo que Mary Peláez le cargara el dado a ella, diciendo que Emily fue quien le presentó a Figueroa Agosto.

Emily, que es lenta, sabía que si venía iba a tener que abastecerse de combustible, y el que ella utiliza es el avtur (el de los aviones) y quizás no iba a tener la dicha que tienen los empresarios del transporte, a quienes les subsidian el combustible ...Ño

Emily no vino, porque la iban a entrevistar, y de seguro le preguntaban que con cu·l programa se quedaba, con el de Bebeto o con el de Michael Miguel.

Emily no vino porque sospechaba que cuando llegara a otros países la podían atrapar con 200 kilos de "aquello" en el lomo, sin ella saber cómo diantre se lo engancharon. Luego le iban a decir La Mula Emily.

Emily se desvió porque si causaba daños, de una vez comenzaba la oposición a decir que el gobierno se descuidó, y que el culpable de que Emily viniera era Leonel Fernández.

Emily no vino, porque si venía y causaba daños, entonces el gobierno del PLD lo iba a corregir enseguida, para luego decir: "Ven?, con aquellos, todavía a los 3 meses tuviéramos sin luz y sin agua". Estas dos últimas razones, las incluimos porque hay que reconocer en con el Ciclón George el gobierno de PLD anduvo rápido, pero se armó el lío aquel de La Mesopotamia y el PRD le sacó partido al asunto.

Emily no vino, porque, al ser extranjera, se supone que está  buena, y si tiene buenos pechos, "nargas" pronunciadas y es bonita de cara, aparecía un funcionario, un empresario o cualquier otro millonario y la mudaba en la Anacaona, para luego soltarla en banda cuando ya fuera un "cohete explotao".

Emily no vino porque después, al llegar a otro país, iban a chequearla bien por el asunto del cólera.

Emily no vino, porque iba a pasar en la noche y quizás se detenía a tomarse un traguito, pero tenía miedo encontrarse con Venya Carolina y que ésta le sonara una galleta. Luego Venya cogía para El Escándalo a acabar con la pobre Emily, diciendo que era una tormenta abusadora y que, mientras ella no tenía una gota de alcohol en el buche, Emily había bebido hasta gas morao, ligado con trementida y "berrón".

Emily no vino, porque entre Alicia Ortega y Cavada se iban a matar por una entrevista exclusiva. Algunos hubiesen preferido que se la diera a Alicia, pues si se la daba a Cavada, todavía a las 5:47 de la madrugada estarían viendo al Cava preguntándole: "Emily, ya probaste el mangú dominicano?"

En fin, Dios sabe lo que hace, pues el que venga un fenómeno de esos y nos dé en la en la madre, con la situación económica que vivimos, que no es propia de los domicanos solamente, pero que afecta más la clase media y baja, es como que nos metan en una olla y nos frían.

Hasta otra oportunidad, Emily querida.














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